¡Abajo con su cabeza!
Adolfo perdió su cabeza. Una gesta que el Führer le privó a sus detractores al suicidarse. ¡Cobarde! Afortunadamente para sus detractores futuros, la cera permitió lo que el bunker les negó.
La apertura del museo Madame Tussauds en Berlín se caracterizó por la gesta patriótica de un hombre de cuarenta y un años (dato que nunca debe prescindirse en una noticia de esta naturaleza) quien evitando a los guardias de seguridad se lanzó hacia un derrotado Hitler quien se refugiaba agobiado detrás de su escritorio y logró degollarlo. Cabe mencionar que a Adolfo también lo protegía la muerte, a la que se acogió el 30 de abril de 1945.
Ahora los directivos del museo ponderan si dejar la exihibición de Hitler o quitarla Espero que no sucumban a presiones sentimentaloides y reestablezcan la figura del líder chaparro, de ojos oscuros y pelo negro que abogaba por la raza aria: altos, rubios y de ojos azules.
La exhibición sirve para recordar un pasado al cual no se debe regresar. Ver la figura del Führer en un museo es una de muchas maneras de superar las heridas del pasado.
Mientras tanto un escritorio vacío…
