Ojo por ojo dejará al mundo ciego
La cita del Mahatma es muy pertinente en este caso. Noticias como esta me llenan de orgullo de ser puertorriqueño.
Se trata de los padres de José Antonio Rivera Rodríguez QEPD, quienes, aún en el dolor que les embarga por la muerte de su hijo, entienden que más muerte no rectificará el mal que les hicieron. “Para ellos (los acusados), ni odio ni rencor. Yo no favorezco la pena de muerte”, dijo don Emiliano Rivera, padre de la víctima. “Pero quiero que se haga justicia”, añadió. Por su parte la madre de la víctima, Blanca Iris Rodríguez, dijo: “Yo no creo en eso. Que no los maten como lo mataron a mi hijo”
Ellos quieren que se haga Justicia. Eso es loable. Sin embargo entienden que la pena de muerte no es Justicia. Ante una de las adversidades más terribles que le puede pasar a una familia, encontraron consuelo en la compasión.
¡Ése es el pueblo puertorriqueño!.
Lea la noticia en El Nuevo Día

una pena que los federales ignoren la opinión mayoritaria del pueblo puertorriqueño e insistan en espetarnos la pena de muerte a la trágala.
Hay que sacar a esa gente de aquí.