Puerco Republicano
Nuestro Gobernador, el Honorable Luis G. Fortuño Burset se comporta como un animal que se regodea en el lodazal de su propia ambivalencia moral y política. Veamos:
Dice ser Republicano, sin embargo, no tiene problema alguno en desviarse de los postulados que dice comulgar. Como Gobernador de Puerto Rico, y siguiendo su línea de pensamiento, la cual no comparto, extender el poder federal al estado que dirige iría en clara negación sus principios republicanos.
“No vamos a intervenir, si las autoridades federales estiman que un acusado merece la pena capital”
“Aunque estoy moralmente en contra de la pena capital, el gobierno de Puerto Rico no interferirá en los casos federales que así la pidan”
Estas no son citas textuales, pero ilustran las declaraciones públicas de nuestro Gobernador en días recientes. Claros ejemplos de su ambivalencia y el juego semántico con el cual intenta disfrazar su falta de entereza.
Además, Luis G. Fortuño Burset, juró el 2 de enero de 2009, respetar y defender la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, que en su Artículo II Sección 7 claramente estipula: “Se reconoce como derecho fundamental del ser humano el derecho a la vida, a la libertad y al disfrute de la propiedad. No existirá la pena de muerte. Ninguna persona será privada de su libertad o propiedad sin debido proceso de ley, ni se negará a persona alguna en Puerto Rico la igual protección de las leyes. No se aprobarán leyes que menoscaben las obligaciones contractuales. Las leyes determinarán un mínimo de propiedad y pertenencias no sujetas a embargo.”
Traiciona, de manera débil e inerte, la propia Constitución que el pueblo de Puerto Rico le dio el honor de defender.
Quise hacer referencia a la manera débil e inerte de su traición porque me lleva al otro punto que quiero exponer. El Honorable Gobernador de Puerto Rico se ha caracterizado en su primer mes por ser maleable, inconsistente, pasivo, en fin, inconsecuente.
Se comporta como un pasajero en su propia nave. En lugar de ser un actor consecuente en la discusión pública del país, es un mero observador y rara vez reacciona, cuando debería ser su principal deponente.
Un líder no reacciona; actúa, gestiona. Sin embargo nuestro Gobernador no es un líder.
Ya lo describió un correligionario suyo, tanto del partido estatal como en el nacional. Cito al alcalde de San Juan, Hon. Jorge Santini Padilla: [en referencia a Luis Fortuño] ”Cobarde, bajo, traidor y sucio”
… y que me perdonen los puercos.

Jaja, me fascina esta entrada, tan honesta y sin tapujos. Lo que Fortuño hizo fue, además de una canallada, jugar a ser el más pitiyanqui. Fortuño, sabemos que te llevas el premio del “All-Statehooder-Kid of all time”; le ganas a CRB, PRG y Rivera Schatz en tu eñangotamiento.
Ciertamente esta orden promulgada por AAV en su mandato fue una concesión simbólica a la prohibición de la pena de muerte de nuestra Constitución colonial, pero es esa promesa que había detrás del símbolo lo que hacía de la orden (si bien inconsecuente ante la realidad jurídica actual) una astilla en el dedo de Fiscalía Federal. La estrategia debe ser ponerle más astillas en la mano hasta que realmente duela.