Reforma: holística o efímera
La campaña presidencial de 2008 sentó la pauta para una reforma de salud en los Estados Unidos. Cada candidato principal del Partido Demócrata incluyó en su plataforma una reforma del sistema de salud nacional. Cada uno estipuló cobertura pública, económica y, sobre todo, universal.
Hasta hace varios meses, una mayoría de la población norteamericana pensaba que se iba a legislar una reforma para finales de agosto. Sin embargo, no ha pasado. Desafortunadamente, parece menos probable que los Demócratas logren una reforma sustancial y cuidadosa.
¿Qué pasó?
Sencillamente, los Republicanos decidieron que no querían una reforma. Aparte de recibir millones de dólares en contribuciones de las aseguradoras, la única posibilidad que tienen para ganar las próximas elecciones es repudiando y derrumbando el programa político de los Demócratas.
Actualmente, en los Estados Unidos:
- hay por lo menos 44 millones de personas sin seguro de salud
- 17% del producto doméstico se gasta en servicios de salud ($2,500,000,000,000)
- los americanos tienen peores resultados que otros países industrializados, aunque pagan mucho más
Nosotros somos parte de eso. Cada año las aseguradoras cobran más por las pólizas de salud. Los patronos tienen que decidir entre pagar por seguros o subir sus sueldos, y sus empleados temen renunciar si no pueden encontrar cobertura con otro trabajo.
Si los congresistas no van a implementar una reforma que valga la pena, es hora de planificar para Puerto Rico. Quizás podramos seguir el rumbo de Massachussetts, que tiene un sistema universal estatal.
